Cómo cuidar la barba entre visitas a la barbería
Lavado, hidratación, peinado y los errores más comunes. Una rutina realista para mantener la barba bien entre arreglo y arreglo.
Un buen arreglo de barba dura lo que dure tu rutina en casa. La buena noticia es que esa rutina son cinco minutos al día.
Lava, pero no con champú de pelo
El pelo de la barba es más grueso y la piel de debajo es facial, más sensible. Un champú de cabello reseca. Lava la barba dos o tres veces por semana con un champú específico o un limpiador suave.
Hidrata siempre después
Con la barba aún húmeda, aplica aceite si la barba es corta o media, y bálsamo si es larga o rebelde. Repartes con las manos y luego peinas. Esto evita el picor de las primeras semanas, que casi siempre es piel seca y no pelo.
Peina en la dirección del crecimiento
Un peine de púa ancha o un cepillo de cerda natural. Peinar a diario reparte la grasa natural, evita nudos y ayuda a que el pelo crezca en la dirección correcta.
No toques los contornos
Es el error más común. Retocar la línea del cuello o del pómulo por tu cuenta suele acabar subiendo la línea semana a semana, hasta que la barba pierde su forma. Deja los contornos para la barbería.
Recorta lo justo
Si entre visitas necesitas igualar, usa el peine de la máquina un número por encima del que llevas y pasa sólo por donde sobresalga. No busques rediseñar.
Cada cuánto volver
Para mantener las líneas limpias, cada dos o tres semanas. Si sólo buscas igualar el largo, cada cuatro puede ser suficiente.
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